Polémica por la decisión de Larreta de que los mayores de 70 deban tramitar un permiso para salir a la calle

El Gobierno de la Ciudad decretó que los adultos mayores de 70 años deban tramitar un permiso especial cada vez que tengan que salir a la calle, por motivos que no tengan que ver con el cobro de sus jubilaciones, tratamiento médico o cualquier otra emergencia de salud. Se justificó la decisión explicando que se trata del grupo de riesgo más grave, con 8 de cada diez muertes por coronavirus en el sector. Duras críticas del defensor de la tercera edad.

Se trata de un permiso que sólo tendrá validez por el día y que se deberá tramitar telefónicamente llamando al 147. Desde el Gobierno de la Ciudad explicaron que el objetivo es disuadir a los mayores de salir a la calle, que es acompañada con una batería de medidas y forma parte del Plan Integral de Cuidado y Acompañamiento de Adultos Mayores.

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En la Ciudad de Buenos Aires viven más de 650 mil adultos mayores de 65 años, un 70% de los cuales vive en hogares monogeneracionales (todos los convivientes tienen más de esa edad). Se anticipó que serán más de 490 mil los mayores de 70 que necesitarán el permiso para circular. El permiso tendrá validez por un día y se podrá gestionar tantas veces como sea necesario. Al momento del trámite telefónico al 147, el operador informará sobre las estadísticas del coronavirus para su grupo etario como estrategia de disuasión. Los controles se realizarán con número de DNI y no prevén multas, aunque la reincidencia contempla algún tipo de trabajo comunitario.

El defensor de la Tercera Edad Eugenio Semino cuestionó la decisión, advirtiendo que “no servirá para nada y será una nueva incomodidad para el adulto mayor”. Al respecto, agregó: “Desde lo gerontológico es una medida anacrónica. Son teorías del ‘viejismo’ superadas que no sirven de nada y que tienden a generar la violación de la norma”. Además, denunció que este tipo de iniciativas constituyen un “exceso normativo” y una forma de “subestimar la responsabilidad del adulto mayor”. “Es un error. No contribuye. Es absurdo porque nadie lo va a hacer cumplir. Venimos de una generación muy rebelde. Cuando se nos impone una norma, buscamos cómo violarla”.

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