En la mañana del día martes, el juez federal Daniel Rafecas procesó al ex ministro de Planficación Julio De Vido y al ex secretario de Energía Daniel Cameron por «negociaciones incompatibles con la función pública» que se establecieron a partir del vínculo con la constructora brasileña Odebrecht en la adjudicación de dos contratos para la ampliación de los gasoductos Norte y Sur entre 2006 y 2008.
Además de los dos funcionarios de primera línea, la resolución también cayó sobre dos subordinados de De Vido: Cristian Folgar, subsecretario de Combustibles, y Bautista Marcheschi, su par de Energía Eléctrica. Ambos se encontraban mencionados en la investigación y a partir de esta medida deberán dar explicaciones de su accionar ante la Justicia.
El magistrado, en su fallo, indica que los contratos para ampliar los gasoductos «debían ser negociados libremente por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (Cammesa)» pero «en cambio fueron acordados bajo el condicionamiento establecido a través de las acciones singulares y conjuntas» de los entonces funcionarios.
La megaobra con un presupuesto de 2300 millones de dólares estuvo a cargo de Odebrecht. Para Rafecas, «todo el proceso licitatorio habría estado enderezado desde un principio a la adjudicación del negocio a Odebrecht», aunque aclaró que en su investigación no está comprendido el supuesto pago de sobornos, sino que esta parte del delito forma parte de otra causa a cargo del juez federal Marcelo Martínez De Giorgi.