Prefectura Nacional, tras incidentes con los integrantes de gremios, partidos políticos y movimientos sociales que se concentraron en el Puente Pueyrredón, acordó el paso de los manifestantes a Capital Federal. La negociación duró más de tres horas y se produjo en el marco de la jornada de lucha y paro de 36 horas convocado por las CTA, la CCC, CTEP y Barrios de Pie.
Luego del pacto, por la autopista 9 de Julio Sur, y con la custodia de la fuerza de seguridad, una columna de personas comenzó a avanzar. Mientras que otra columna se sumó por la subida de la autopista Buenos Aires-La Plata. Las organizaciones van a confluir en Plaza de Mayo, lugar elegido para la realización del acto central liderado por las centrales que conducen Pablo Micheli y la de Hugo Yasky, junto a Camioneros de Pablo y Hugo Moyano y sectores sindicales de la CGT.
Cabe destacar que la intervención de Prefectura y de fuerzas policiales impidió la realización del acto programado por la movilización de las dos CTA y los movimientos sociales, que tenía previsto hacerse sobre el mismo puente, e interrumpió el cruce de un camión con los equipos de audio. El fuerte operativo de seguridad produjo algunos choques, cuando los efectivos tiraron gas pimienta sobre los manifestantes para intentar dispersarlos.
Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, había anticipado que «las fuerzas federales van a estar en los accesos. El que lo quiera hacer va a poder ir a su trabajo; el puente Pueyrredón no se corta y las autopistas no se cortan», algo que en la práctica no se cumplió porque los accesos estuvieron cortados por los manifestantes y las fuerzas de seguridad.