Qué hay detrás de la pelea Moyano vs Larreta

Pablo Moyano, líder de Camioneros, está dispuesto a aumentar golpes en su pelea contra Horacio Rodríguez Larreta, desatada por la decisión oficial de estatizar el sistema de acarreo y dejar fuera de juego a BRD y Dakota. Un conflicto que tiene varias aristas, con protagonistas de peso que piensan a futuro.

En la superficie, aparecen dos firmas a cargo de empleados bajo convenio colectivo del gremio que, según Moyano, hoy están a la deriva. Mientras que la Ciudad trató de desactivar el conflicto negociando directamente con el padre de Pablo, Hugo, tal como pudo saber IP. Con un perfil totalmente opuesto al de su hijo, el cacique gremial conversó con las altas esferas del GCBA para asegurarse que los trabajadores queden encuadrados bajo las mismas condiciones que tivieron.

De hecho, fuentes oficiales explicaron que los puestos de trabajo estan garantizados y que quedarán en SBASE, la compañía estatal a cargo del control del subte en la que un sindicato pequeño y de personal jerárquico que permite que los trabajadores sigan bajo el convenio 40/89 de Camioneros.

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Sin embargo, el triunviro de la CGT aseveró que no existe ningún entendimiento y amenazó, como semanas atrás, con realizar un paro con movilización a la Legislatura. «Desmiento que haya un acuerdo con la Ciudad de Buenos Aires. Ha salido en algunos medios que ya está acordado y todavía no hay nada. Seguimos reclamando que los 500 trabajadores de las empresas BRD y Dakota pasen hasta la nueva licitación a una empresa donde se respete el convenio, que sean indemnizados, que tienen un promedio de 25 años de antigüedad», señaló Pablo Moyano.

Las palabras no cayeron para nada bien en Uspallata 3160 y tampoco en la Legislatura porteña, cuyos bloques opositores motorizaron todas las acciones a mano para darle fin a la concesión de las grúas que le dejaba a la Ciudad un canon rídiculo, de 55 mil pesos mensuales, que se renovaba sin inconvenientes.

En el primer caso, porque enhebró cuidadosamente un pacto con Moyano padre que su hijo se encargó de despedazar, simplemente por una cuestión meramente política: pensando en el mañana, y alineado con el kirchnerismo más duro, el hijo de Hugo no se quiere mostrar como conciliador ante el jefe de Gobierno porteño y, tal vez, futuro presidente. En esta ocasión, ve una posibilidad de marcar cancha no solo ante autoridades sino también ante el propio FdT local, a quien criticó por «no pensar en los trabajadores» cuando reclamaron la estatización del acarreo.

Con respecto al Parlamento, la molestia se da en todos los espacios pero especialmente en aquellos contrarios a Juntos por el Cambio y en los alineados con Elisa Carrió, que observan una extraña conducta en el hombre de Camioneros, con sospechas incluso de «un entendimiento alejado de la legalidad con las empresas BRD y Dakota». En Perú 160 además circula el dato de que los empleados de Dakota del sindicato de Moyano cobraban más que los de BRD. «Y sobre eso Moyano nunca se quejó ¿Por qué?, se pregunta un legislador incesatemente.

 

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