Ante las quejas de la oposición y la escalada en la opinión pública, María Eugenia Vidal decidió dar marcha atrás con el recorte que intentó aplicarle a la Cruz Roja para sus escuelas de voluntariado. El mismo era del 50% de los subsidios que el estado les daba, perjudicando así a uno 6.000 estudiantes matriculados y a los más de 600 docentes
“Estas decisiones arbitrarias tienen un impacto muy negativo para nuestra Provincia. Por eso pedimos la interpelación de Sánchez Zinny”, aseguró la senadora provincial Teresa García, antes de que la gobernadora se echara atrás.
“Estas decisiones arbitrarias tienen un impacto muy negativo para nuestra Provincia. Por eso pedimos la interpelación de Gabriel Sánchez Zinny”, ratificó García.
“El gobierno de la provincia que tiene asignado el mayor presupuesto del país quitó el 50% de la subvención a las escuelas de la Cruz Roja Argentina. El déficit presupuestario que genera en la organización la deja sin recursos para financiar su acción humanitaria en todo el país”, amplió Diego Tipping, titular de la entidad.
A su vez, Tipping detalló que “este recorte presupuestario no solo deja a miles de estudiantes y docentes en la calle, sino que lleva a la quiebra a la Cruz Roja Argentina. A causa de una decisión arbitraria del gobierno, nos vemos imposibilitados de seguir sosteniendo la actividad diaria de nuestros voluntarios”.
Finalmente, desde el massismo, la concejal de Tigre, Malena Galmarini, enfatizó: “Mientras vemos a ministros reconociendo que tienen su dinero e inversiones fuera del país, nos enteramos que la Gobernadora le recorta el presupuesto a Cruz Roja, la institución que forma enfermeros y guardavidas desde hace casi cien años. El presidente de Cruz Roja advierte que con esta medida la está empujando a la quiebra. Seguimos sorprendiéndonos con las medidas fuera de toda lógica humanitaria de este gobierno”