El ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, se presentó en Olavarría pero en lugar de reunirse primero con el intendente macrista, Ezequiel Galli, lo hizo con la fiscal Susana Alonso, todo un gesto.
Luego, en conferencia de prensa aseguró que dispuso «detener esos camiones” que llevaban gente “para trasladarlos en colectivo”, en referencia al operativo que había dispuesto el intendente, en otra muestra de descrédito.
Además, Ritondo aseguró que Galli «podría haber prohibido el show», y al ser consultado por la cantidad de gente afirmó que «son respuestas que tiene dar el intendente». La responsabilidad de autorizar y controlar era del intendente”, remató Ritondo.
Las definiciones del ministro de Seguridad se dan en el marco de una clara pérdida de apoyo político para Galli. Sólo María Eugenia Vidal, quien envió al ministro de Gobierno, Joaquín De la Torre a tantear la situación, lo respalda tibiamente; mientras que en la Casa Rosada no quieren saber nada con el cuestionado jefe comunal.
La falta de experiencia política que hoy debilita al intendente, fueron, tal vez, una de las claves de su triunfo. Con un 45 por ciento se impuso a José Esverrí, quien ya había abandonado al Frente para la Victoria, para hacerse massista. Galli era junto con Martiniano Molina (Quilmes), Martín Yeza (Pinamar), Pablo Alexis Petrecca (Junín) y Sebastián Abella (Campana), entre otros; parte del pelotón de jóvenes sin pasado político que exhibía el macrismo como parte de su estrategia de cambio, aunque cerca de Macri, ahora, lo quieren cambiar a él.