Todo lo que dejó la campaña electoral, según los especialistas

Con las elecciones presidenciales de este domingo cierra una de las campañas más particulares desde el retorno de la democracia. Especialistas en el tema analizan los aspectos más destacados de un panorama tan especial como incierto.

Surgimiento de una nueva ola política dispuesta a debatir hasta los crímenes de la última dictadura militar, una economía en crisis intervenida por el FMI y con la inflación más alta de los últimas tres décadas y un Juntos por el Cambio que quedó rengo tras una guerra interna sin cuartel, conforman el contexto en el que se llevó cabo la campaña y en el cual la sociedad irá a las urnas.

Sobre este marco, analistas políticos especializados en el tema examinan las principales aristas de una campaña que culmina, a la expectativa de un posible balotaje en el horizonte.

La ola libertaria

La principal novedad de este escenario es el surgimiento de un nuevo partido político liderado por un economista que cobró notoriedad a través de sus polémicas intervenciones en los medios de comunicación. Javier Milei presentó su partido político, fue elegido diputado en 2021 y se lanzó a la presidencia. Ante la mirada atónita del resto del espectro político, fue el candidato más votado en las PASO, a través de un fuerte apoyo en los sectores con menores ingresos de la sociedad y los jóvenes.

«El acto de cierre de Milei plantea el vínculo fuerte, poderoso, que hay entre sus votantes, sus seguidores, y el candidato. Creo que esa es una diferencia con respecto de las otras fuerzas. Hay una relación entre los fans y su ídolo que quizás las otras fuerzas no tienen. Son más moderados en el sentido de manifestar su respaldo al candidato, o por lo menos más tradicionales y típicos», analiza el politólogo Gustavo Marangoni, presidente del Banco Provincia entre 2011 y 2015 y director de la consultora M&R Asociados.

Sobre su impronta y autenticidad, el especialista observa: «Es un liderazgo que hizo a fuerza y a pulmón su partido, La Libertad Avanza, y hay un reconocimiento casi de su figura como un rockstar. Y también queda evidenciado que todavía es como una suerte de espacio que parece más una corriente de opinión que permite que convivan muchas expresiones, como hemos visto a lo largo de estos días, y veremos si daña o no la posibilidad del libertario. Hasta acá parece que no lo afecta. Las urnas nos dirán si efectivamente le suma, le resta o lo deja igual», desagrega el analista.

Uno de los aspectos novedosos en esta campaña fue la utilización de la red social TikTok, que se expandió con velocidad en los jóvenes durante la pandemia y donde Javier Milei recibe los principales adeptos. Juan Courel, presidente de Alaska Comunicación, consultor político especializado en discurso y estrategia y jefe de las campañas de Daniel Scioli y Alberto Fernández, señala: «A veces se explica el fenómeno Milei en el manejo de TikTok. Y yo digo que de ninguna manera. Milei tiene un discurso que representa a gente que lo usa, que está familiarizada con su uso. Y lo viraliza, y comparte sus contenidos», analiza.

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La situación del oficialismo

En un contexto económico de alta inflación, un régimen cambiario inestable y una crisis de reservas internacionales, el gobierno pelea por ser reelecto. Sin la participación del presidente y la vice, el ministro de Economía, Sergio Massa, planteó su campaña con la mirada puesta en contener al núcleo duro y advertir la amenaza de las alternativas opositoras.

«Creo que Sergio Massa pudo hacer de la necesidad una virtud. En una crisis económica creciente se apoyó en las adversidades para dar la imagen de un gobernante que se hace cargo de las cosas. Venían de un peronismo que durante tres años estuvo lacerado por disputas internas y sin jefatura, y él se presenta como diciendo ‘bueno yo soy el jefe. Hasta acá las cosas no funcionaron, hacia adelante pueden funcionar porque yo voy a estar al mando, yo voy a estar al frente, yo voy a estar a cargo'», observa Marangoni.

«Después se verá, si eso pasa, en cuánto lo podés materializar. Pero creo que transmitió esa imagen. Obviamente tiene como mochila la inflación, el dólar, todo lo que ya sabemos en la parte económica», agrega.

Por su parte, Juan Courel subraya: «La de Massa es una campaña profesional, que no está escatimando ningún tipo de recurso en hacerse ver, hacerse notar. No me extraña porque Massa es un político muy profesional y que sabe de esto. Y que fue candidato muchas veces y que ya tiene una campaña presidencial encima. Eso es una experiencia que vale mucho. Se deja asesorar y le gusta contratar servicios profesionales y que lo asesoren», advierte el consultor.

«Esta campaña la hizo bien. Está actualizada en términos de época. Ya no hay grandes spots, o que el candidato vaya a lo de Tinelli. Hoy se habla de una vuelta a las bases, que es importante que la gente participe, que la gente milite. Que la gente salga a pedir el voto», observa.

La interna de Juntos por el Cambio y la falta de liderazgo de Bullrich

Juntos por el Cambio disputó su interna como si fuese el balotaje presidencial. Al ver la caída del oficialismo, jugaron el partido previo como si fuera el final. Encarnizada, la disputa entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich dejó muchos caídos y heridas que no cicatrizaron rápido para la campaña de las generales. «Se desayunaron el postre», plantea Courel.

Entretanto, Milei ganó terreno, los superó a ambos en las primarias y se quedó con el discurso opositor. Bullrich, ganadora en su interna, no pudo salir ilesa y ni siquiera logró reconstruir los apoyos dentro del espacio para el sprint final. El radicalismo se abocó a sus propios candidatos y la parte del PRO que jugó con Larreta alentó tímidamente y de manera poco verosímil.

«Bullrich fue la que tuvo más dificultad post 13 de agosto para reconstruir alguna identidad de Juntos por el Cambio. Primero apeló al respaldo de la sapiencia económica de Carlos Melconian y el equipo. Después al apoyo de Macri. Después a sumar como eventual jefe de gabinete a Horacio Rodríguez Larreta. Pero ahí paradójicamente, con todos esos respaldos, de alguna manera se manifestó el hecho de que la que era la Dama de Hierro, después quedó de un material más blando, más débil», analiza Marangoni.

«La campaña de Bullrich es muy pobre. Tiene muy pocas ideas. Creo que tenía una única idea, que era básicamente el contraste con Larreta. Mostrarse más dura, más radicalizada, en su antagonismo con el kirchnerismo, y ahí se terminaba todo», puntualiza Courel. «Y terminada la interna, no tiene la capacidad de articular un discurso nuevo. Entonces hace todas maniobras que son síntomas de que no tenés nada que decir. Anunciar ministros, sacarte fotos con dirigentes», apunta.

En este sentido, define: «Lo que tiene Bullrich es falta de capacidad de representación de lo que está pasando y falta de liderazgo. No construyó el liderazgo opositor que se esperaba», resume.

Un posible balotaje

El escenario de tres tercios casi igualado entre Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza promueve la idea de que ninguna podrá imponerse en primera vuelta. Si bien hay dos discursos en juego, el oficialista y el opositor, lo que podría advertir un principio de polarización entre Massa y Milei, no está dicha la última palabra.

«Yo creo que un poco en la performance de Patricia Bullrich va a estar la clave de bóveda del domingo. Si como dicen en el búnker de Juntos por el Cambio, está en una suerte de triple empate, entonces la duda será si es ella o Massa quien ingresa al balotaje», anticipa Marangoni.

«Ahora si como dicen en los otros búnkeres, Patricia se desplomó, entonces las posibilidades del libertario aumentan. Pero es todo un desafío subir de 30 a 40. Creo que allí de alguna manera va a estar lo que puede explicar el resultado del domingo», pronostica el politólogo.

«En el caso de que se pueda abrir la puerta de un balotaje, van a ser cuatro semanas intensas en todo sentido, y habrá que ver si la calma chicha que logró Massa esta última semana respecto al dólar la podrá mantener. A priori, parece muy complejo. Ni que hablar si el balotaje fuera Bullrich-Milei, ahí ya la posibilidad para contener esto serían mucho más complejas», observa con respecto al futuro.

Courel, por su parte, anticipa: «En el escenario electoral que tenemos el gobierno llega al final de su mandato con los niveles de aprobación que tenía Fernando de la Rúa en 2001». «Cualquier pareja que entre al balotaje es verosímil», concluye.

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