Por Alejandro Ninin
El flagelo que lidera la preocupación en cada rincón de la sociedad es el incremento incesante de los precios. Ya sea regulados, alimentos y en los principales servicios públicos, como el transporte y las prepagas.
El próximo gobierno deberá tomar medidas que permitan ir terminando con la «maldita inflación». Pero: ¿Cómo se resuelve?, ¿Cuáles son los planes que tiene la oposición y el oficialismo para dar fin al deterioro salarial, y a toda la problemática que la rodea?
Quien logre frenar el descontrol económico puede durar en el poder unos cuantos años. La dolarización no parece ser la salida adecuada. Al menos, eso dicen los principales economistas.
Consumidores Libres informó, según el relevamiento efectuado por la entidad en supermercados y negocios barriales de la ciudad de Buenos Aires, que el precio de los 21 productos de la llamada «canasta básica de alimentos» tuvo un aumento del 5.3 por ciento durante la primera quincena del octubre. Desde el 1 de enero la suma acumulada es del 125.47%.
Según la consultora Focus Market, el costo de oportunidad del dinero lo determina la tasa de interés nominal y hoy está esa tasa por debajo de la inflación mensual. No es lo mismo tener nuestros ahorros en dinero que no rinde nada (porque el dinero, en definitiva, es un activo con interés cero) que en un activo que rinde un interés.
Sin embargo, como el interés está por debajo de la inflación los argentinos van a activos que estén por encima de esa tasa ya sea un paquete de azúcar, huevos o yerba que aumentan al 20 % mensual o el dólar paralelo con proyección de salto post elecciones.
Informe Político diálogo con Facundo Martínez Mainés, economista de la Fundación Mediterránea, hombre cercano a Carlos Melconian: «La intención es derribar la inflación. En simultáneo presentando un paquete de leyes vinculadas a un estado de emergencia económico para reformar cuestiones del sector público y privado. Las cuestiones del sector público son aquellas destinadas a equilibrar las cuentas públicas que tiene que ver con la baja del gasto público, subsidios, tarifas y bajar el gasto político. Último, con un menú de 20 temas diferentes y después a largo plazo una reforma laboral de regulación», explicó el economista.
De ambos sectores intentan dar con posibles recetas de estabilización. Rodrigo Ercolani, economista e integrante del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV, propone: «La cuestión sería, primero que nada, intentar parar las expectativas devaluatorias e inflacionarias, que están bastante disparadas ya hace varios meses. En ese sentido, hay que tener en cuenta varias cuestiones. Lo que se necesita es un plan de shock que logre parar la pelota, básicamente. Parar las expectativas. Y planes de ese tipo hay en esta Argentina varios, quizás los dos más cercanos y exitosos fueron la convertibilidad y el plan austral, cada uno con sus diferencias. Fueron dos planes de shock que atacaron sobre varias barajas en simultáneo, que tuvieron un consenso político y el poder político para aplicarlos», expone.
En los próximos meses, según Focus Market, se establecieron subas del salario mínimo vital y móvil (SMVM). Antes que se pongan en práctica ya han perdido valor frente a la inflación y la devaluación. Al comparar el poder adquisitivo del salario argentino respecto del resto de países de Latinoamérica para la compra de computadoras, zapatillas, una moto y un iPhone veremos que estamos mal, pero a su vez, estaremos peor.
En Argentina con un Salario Mínimo de USD 150, un ciudadano de a pie necesita al menos 13 SMVM para comprar una computadora, en Brasil se necesitaría 9 (SMVM = USD 239), en Perú 8,8 (SMVM = USD261), en Colombia 8 (SMVM = USD 287), en Chile 4.19 (SMVM = 550) y en Uruguay 4.20 (SMVM = USD548).
Con estos datos la economía nacional transita inevitablemente al shock para lograr equilibrar las cuentas, y trazar un horizonte mejor y equilibrado.


