Con Grindetti y Píparo al acecho, Kicillof apuesta todo a su reelección

Por Lucas Ochoa

En una elección sin opción de balotaje, el gobernador bonaerense se juega el todo por el todo y va por la reelección de su mandato. Tras un solo período de Vidal, Kicillof busca repetir el logro de Scioli en 2011. Píparo apuesta a un vendaval de votos libertarios y Grindetti aguarda una sorpresa.

En la provincia de Buenos Aires habrá tres alternativas para hoy por la noche: un nuevo gobernador, una nueva gobernadora o la reelección de Kicillof. La constitución provincial no contempla el balotaje como en nación y habrá ganador aunque sea por un voto. En Unión por la Patria mantienen el optimismo tras el triunfo en las PASO, mientras que desde La Libertad Avanza le ponen todas las fichas al arrastre que puede darle Milei a Carolina Píparo. En Juntos por el Cambio hacen circular que están a tres puntos de Kicillof pero los intendentes reparten hasta último momento su parte de la boleta, anexada al resto de las opciones.

Para esta elección, desde el oficialismo bonaerense desplegaron todo el arsenal retórico y litúrgico, que incluyó por ejemplo una caravana que salió de Ensenada, el kilómetro cero del peronismo, hasta La Matanza, su capital, con reminiscencias a las históricas y kilométricas recorridas de los candidatos provinciales.

Con un cierre en la cancha de Arsenal, donde Cristina inauguró Unidad Ciudadana en 2017, Axel Kicillof apuesta un buen rendimiento de Massa en la provincia y a la campaña de los intendentes. En el medio de la boleta, el gobernador hace equilibrio: focalizó en su gestión y desarrolló una campaña localizada y segmentada, tanto como la provincia con más habitantes del país.

Desde el equipo del gobernador esperan que se dé un «techo» de Milei y una caída de Bullrich tras errores no forzados en el debate y el último tramo de la campaña. Con optimismo, ven una consolidación de Massa en el norte del conurbano, una zona antikirchnerista por naturaleza pero que siempre miró al tigrense con buenos ojos. Asimismo, desde el armado destacan que se intensificó el rastreo de los afiliados al PJ que se ausentaron en las primarias, con foco en los jubilados. Con este marco, Kicillof apuesta a que haya una paridad entre las fuerzas opositoras y aspira a poder sacar una breve ventaja sobre ambas ofertas.

Mientras tanto, un descenso de Bullrich en provincia, luego de los traspiés discursivos en el debate y el poco apoyo de los sectores derrotados del PRO y la UCR en la interna -liderados por Santilli y Posse- ponen a Grindetti contra las cuerdas. En la confrontación con Milei, tanto Bullrich como el intendente de Lanús se apoyan sobre el argumento de que JxC tiene mayor peso político, estructura y equipos para llevar a cabo cambios concretos. En este sentido, en sus últimos spots acentuaron la cantidad de intendentes con los que cuentan y en su expertise para llevar adelante «políticas concretas y posibles».

Sin embargo, los últimos estudios indican que la nula experiencia política del candidato libertario es vista por la opinión pública como una fortaleza y no una debilidad. Al encontrarse en la misma boleta que la candidata presidencial en descenso, los intendentes de JxC materializaron su temor de que un escenario de polarización en las generales entre Massa y Milei produzca un bajo rendimiento de Bullrich que los empuje hacia abajo en sus carreras por renovar la intendencia. A raíz de esto, aceleraron durante toda la semana el reparto de su parte de la boleta, anexada a todas las ofertas nacionales. «De presidente votá a quien quieras, de intendente votame a mí», ironizó en la intimidad un importante intendente amarillo del conurbano.

Todo lo que dejó la campaña electoral, según los especialistas

Por su parte, en La Libertad Avanza subrayan dos aspectos para ilusionarse: el descenso de Bullrich en las encuestas y el escándalo del yategate del ex jefe de gabinete de Kicillof, al cual califican de «cisne negro». De esta manera, Carolina Píparo sueña con dar la sorpresa y quedarse con la gobernación de la provincia de Buenos Aires.

Desde su equipo le confirmaron a Informe Político que las últimas encuestas señalan que «cada vez está más cerca de Kicillof» y que, «por supuesto», ya tienen preparado el gobierno si les toca triunfar en la elección. Al igual que Milei, Píparo enfatiza en su nula experiencia en gestión política, más allá de su actividad como diputada provincial de Cambiemos y en el Congreso Nacional durante su estadía en el partido Avanza Libertad, de José Luis Espert.

Con la mirada puesta en el escenario nacional, teniendo en cuenta que la elección provincial se realiza el mismo día y sobre la misma boleta, Píparo le prende velas a un desempeño de Javier Milei que le permita un arrastre necesario para imponerse. Al no haber balotaje, el triunfo puede darse hasta por un voto, en un contexto volátil donde los acontecimientos de los últimos días no dan espacio para una elección previsible y susceptible de ser captada al detalle por los estudios de opinión pública.

Ante esta oportunidad histórica, en el sector de La Libertad Avanza se ven confiados con dar la sorpresa y apelan a que la punta presidencial de la boleta conduzca al resto hacia la victoria. En tanto, no contemplan la posibilidad de un corte de boleta de magnitud: un breve análisis de las experiencias electorales previas no otorga la chance de que se produzca una maniobra tan amplia que llegue a cambiar la ecuación.

Con este escenario, desde los libertarios se animan a arriesgar que Milei puede llevar a la intendencia a alguno de sus candidatos. La especulación sobre un aumento de votos hacia la fuerza por una participación electoral mayor de los ausentes en las PASO y una intensificación de la fiscalización tras el acuerdo con Barrionuevo hace esperanzar a los candidatos a jefes comunales que van en su lista, mientras que en LLA ya hacen cuentas de cuántos diputados ingresarán al Congreso nacional y provincial.

La elección será, entonces, de cuatro candidatos, ya que Schiaretti no lleva candidato. De este modo, podría llegar a haber un ganador con un 35 por ciento, un número no muy alto como para triunfar en la elección provincial, con los otros dos candidatos rondando los treinta puntos y Rubén Sobrero (FIT), el restante, en cinco. En 2011, Scioli reeligió con el 55.1, en 2015 María Eugenia Vidal se impuso con el 39.4 y en 2019 Axel Kicillof lo hizo con el 52.4.

Sin la opción del balotaje, hoy por la noche se sabrá quién gobernará el distrito más populoso del país por los próximos cuatro años. Con destino totalmente incierto, la provincia que contiene al 38.5% de la población argentina sabrá si su gobernador reelige o si Grindetti o Píparo dan la sorpresa.

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