El legislador de Unidad Ciudadana Carlos Tomada conversó con Informe Político sobre el Presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires que aprobó el Parlamento. Recalcó el peso que adquiere la deuda pública: «Pasó de menos del 2 por ciento a más del 8 en niveles de participación y pago de intereses», y que «los sectores más vulnerables serán perjudicados».
-¿El Presupuesto que sancionó la Legislatura va a beneficiar a los porteños?
-No, me parece que no. Tanto el Gobierno nacional como el de la Ciudad al establecer el Presupuesto 2019 reconocieron que es de ajuste, y por lo tanto los sectores más vulnerables, los sectores con menos capacidad para hacerse oír y defenderse van a ser perjudicados. Es un sesgo que tienen los dos presupuestos.
-¿Qué áreas serán afectadas con menor presupuesto?
-En términos de participación y de presupuesto, lo que es una evidencia es que retroceden las partidas en educación, la partida de vivienda, de salud. Creo que eso es muy claro, la única partida que crece es la de deuda pública. Y eso claramente que no va a beneficiar a los vecinos de la ciudad.
-¿Se mencionó muy poco el peso de la deuda en el debate? ¿Es un tema que no tuvo demasiada trascendencia?
-Si, y creo que tiene un peso muy importante, porque pasó de menos del 2 por ciento a más del 8 en niveles de participación y pago de intereses. Realmente eso es preocupante porque sabemos que deriva en más ajuste. Pasa a nivel nacional y va a pasar en la Ciudad. Por eso el Presupuesto no contó con el apoyo de algunos sectores de la oposición. De hecho, la oposición no lo acompañó.
-Le está costando al oficialismo conseguir consenso en leyes claves.
-Pasa que todas aquellas fuerzas que representan intereses populares no pueden votar un presupuesto que hasta los propios trabajadores de la ciudad verán disminuida su capacidad adquisitiva. No es un escenario alentador en ningún sentido.
-¿Prevé mayor conflictividad social de cara al año que viene con este presupuesto que usted denomina «de ajuste»?
-Si, a nivel nacional ya se está observando. El conjunto de decisiones que se tomaron, y sobre todo al poner al FMI al comando de la economía, va a generar una mayor conflictividad. Y el pueblo argentino ya a ha demostrado su capacidad de resistencia de este tipo de políticas. Claro que en los primeros años esto ha sido más difícil porque siempre un gobierno cuenta al comienzo con legitimidad, a pesar de que hemos existido a una verdadera estafa electoral cuando uno compara lo que dijeron que iban a hacer y lo que realmente hicieron. Bueno, ya pasó un tiempo y creo que hoy la ciudadanía está expresando su bronca de distintas maneras. La misma reunión del G20 ha generado una importante reacción que esperemos que no sea reprimida.