María Eugenia Vidal, tras descartar una candidatura a presidente para 2019, buscará la reelección como gobernadora de la Provincia. En pos de ese objetivo, y en un escenario que se presenta a priori con dificultades en la economía, con fuertes ajustes en el gasto público, analiza tomar deuda en el exterior.
Además, el año próximo, la mandataria deberá afrontar el control de Edesur, Edenor y Aysa, luego del acuerdo al que suscribió con la Casa Rosada; y su administración absorberá un porcentaje de subsidios al transporte publico que antes le correspondían a Nación. Si se debe mostrar gestión, según expresan desde el Ejecutivo, no quedan opciones: se debe buscar financiamiento en el exterior, sobre todo para mantener obras publicas esenciales.
Públicamente, Vidal ha indicado que si bien desecha una postulación para la Casa Rosada, su compromiso es con su distrito: «Yo tomé un compromiso con los bonaerenses hace cuatro años, les dije que no iba a ser candidata a presidenta, porque a la provincia de Buenos Aires le había hecho mucho daño tener gobernadores que querían ser presidentes».
Y reiteró su apoyo a una posible continuidad de Mauricio Macri: «Pienso que el Presidente tiene que reelegir y apoyo esa reelección», sostuvo. «Lo más importante es que el Presidente se va a presentar por Cambiemos. Pongo las manos en el fuego por el Presidente sin dudarlo, pero no ahora, desde hace 10 años», añadió la referente del oficialismo que quedó involucrada por los aportantes truchos de su partido en la última campaña electoral.