El intendente ultravidalista de Pinamar, Martín Yeza y el jefe comunal de Quílmes, Martiniano Molina, quedaron en la mira por el trágico episodio en el que un niño de 7 años murió andando en un cuatriciclo.
El accidente en el que el menor Franco Catanzaro perdió la vida se dio en una zona de médanos de Pinamar, cercana a Costa Esmeralda, a unos 15 kilómetros al norte de la ciudad balnearia y casi en el límite con el Partido de la Costa. Después del hecho, el niño fue derivado al hospital de Pinamar, al que ya ingresó sin vida.
Costa Esmeralda es un barrio cerrado del Partido de la Costa. En Pinamar tuvimos control cuatri por cuatri, la mayoría insultó a nuestros agentes de tránsito por los controles "conseguite un trabajo" les decían.
— Martín Yeza (@martinyeza) January 22, 2018
Apresurado, Yeza, aún sin que las pruebas hubieran establecido si el menor se encontraba manejando o no el vehículo durante el accidente, utilizó su cuenta de Twitter para afirmar: «El nene no estaba en cuatri». Ya en la mañana del lunes, borró el tuit y suavizó estas afirmaciones sin fundamentos: «Aclaro: NO se sabe si iba o no en cuatri. Eso se va a determinar en la justicia. Hay versiones cruzadas, porque tiene consecuencias jurídicas diferentes».
Aclaro: No se sabe si iba o no iba en cuatri. Eso se va a determinar en la justicia. Hay versiones cruzadas, porque tiene consecuencias jurídicas diferentes.
— Martín Yeza (@martinyeza) January 22, 2018
Augusto Giachetti, director de Defensa Civil del Partido de la Costa, explicó a los medios que alrededor de las 16.30 del domingo recibieron un llamado al 911 en el que se informaba del accidente. Cuando integrantes de DF llegaron al lugar, el chico ya había sido llevado por una camioneta hasta el hospital de Pinamar. Según el funcionario, el menor «colisionó con un cuatriciclo de mayor cilindrada». El joven de 23 años que manejaba el otro vehículo sufrió heridas menores.
El intendente de Pinamar también se manifestó al respecto: «Tristísimo ayer, un joven de 23 años le quitó la vida a un nene de 7 años, por hacer lo que no corresponde en un lugar que no corresponde». En posteriores declaraciones radiales añadió que «parece que el nene jugaba en la playa y el cuatriciclo lo embistió». Luego aprovechó para informar que a partir de este año «se va a implementar un sistema de licencias especiales para cuatris. Va a afectar el puntaje de la licencia de conducir».
Yeza también aprovechó para justificar la operatoria local de controles de este tipo de vehículos y para para volcar la responsabilidad sobre el vecino intendente del Partido de la Costa Juan Pablo de Jesús (PJ). Siempre desde su cuenta en la red social, el intendente de Pinamar denunció: «En Pinamar intensificamos mucho los controles. Lamentablemente en Costa Esmeralda (Pdo de la Costa) no se ve presencia del estado y por eso se derivó a nuestro hospital». Y luego: «En Pinamar tuvimos control cuatri por cuatri, la mayoría insultó a nuestros agentes de tránsito por los controles ‘conseguite un trabajo’ les decían»
A su vez, según reconstruye Infobae, en diálogo con Román Piacenti, quien estaba al cuidado de Franco Catanzaro (7) cuando el cuatriciclo de Agustín Ciari chocó contra el chico y lo mató: «Venían con las cuatro ruedas, pero saltaron y el cuatriciclo le cayó literalmente encima, le pegó con el motor. El casco de Franco está partido en seis pedazos. Eso no es un accidente», denunció Piacenti.
«Ellos se escaparon, mi hijo vino solo con el nene. Después en la playa levantaron sus cuatris y sus motos de agua y se fueron, mientras otra gente los filmaba y los insultaba. Por suerte en la guardia de Costa Esmeralda la seguridad privada les secuestró el cuatri, si no no lo encontrábamos más», remarcó Piacenti, quien aseguró que «»La política está tapando las cosas que pasaron. (Ciari) Mató a un chico y todavía no declaró ante la Justicia. No estuvo detenido ni diez segundos».
Según confirmó el mismo portal, Agustín Ciari es sobrino de Cristian Alexis Ciari, quien es funcionario de la gestión minicipal del chef Martiniano Molina. Ciari se desempeña como secretario de Hacienda del Municipio de Quilmes y también estaba en la playa cuando ocurrió el accidente.
El poco cuidado de Yeza en el manejo de comunicación pública, primero aportando datos contradictorios y sobre los hechos sin pruebas, para luego, tratando de quitarse responsabilidades culpó al intendente vecino, no cayó bien en la gobernación bonaerense; malestar que se profundizó con la noticia de que un funcionario de Molina tiene vinculaciones con la tragedia.