Legalización del aborto: Luego de insultar a un senador, Michetti festejó el triunfo del «no»

La vicepresidente de la nación, volvió a dar la nota en la extensa jornada en la que se rechazó la legalización del aborto. Mientras cerraba la sesión que culminó con el 38 a 31 a favor del la negativa, Gabriela Michetti, con el micrófono aun abierto festejó «¡Vamos todavía, vamos!».

Previamente, Michetti tuvo una acalorada discusión con el titular del interbloque de su propia fuerza política, Luis Naidenoff, quien le hizo un reclamo sobre la duración de los tiempos que dispone cada legislado. Tras un intenso intercambio, donde el senador de la UCR le decía a la vicepresidente que en «labor parlamentaria se habían definido cosas y que ella no estaba», mientras que ella le decía que él «no conducía la sesión», Michetti tuvo un exabrupto y con el micrófono en off, pero lo suficientemente alto como para que se escuche, dijo «es un pelotudo, no rompa las pelotas» (Se visualiza en las 18:04 de la trasmisión en vivo).

En cuanto a las exposiciones, el jujeño Guillermo Snopek (Justicialista) presentó una cuestión de privilegio contra el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Cuando ya se trataba el proyecto de ley en discusión, la jujeña Silvia Giacoppo (UCR) intentó responderle a su comprovinciano, pero, desde la presidencia, Federico Pinedo le aclaró que el tema se discutirá en la comisión de Asuntos Constitucionales.

La senadora Lucila Crexell (Movimiento Popular Neuquino) pidió que se reservara en mesa el proyecto 2658-18 de su autoría, que propone modificaciones en el Código Penal para modificar el tipo penal del aborto.

Los primero oradores fueron los presidentes de las tres comisiones que conformaron la plenaria.

El tucumano Mario Fiad (UCR), presidente de la Comisión de Salud, abrió el debate sosteniendo que el proyecto proveniente de Diputados “es claramente violatorio de la Constitución Nacional” y cuestionó el contenido de la norma en debate porque, entre otros aspectos, “excluye a la persona por nacer”. “Como médico no puedo estar a favor del aborto a demanda”, enfatizó.

Luego, el entrerriano Pedro Guastavino (PJ), titular de la comisión de Justicia y Asuntos Penales, consideró que “Argentina será un poco mejor si hoy tenemos aprobada esta ley” y luego reveló que en las últimas horas recibió “innumerables mensajes, que en nombre de Dios, me calificaban de manera irreproducible”. Estimó que las mismas debían provenir “de un sector de la Iglesia que cuando torturaban miraban para otro lado”. Contó que durante el debate cambió su postura inicial en contra porque comprendió que “la problemática del aborto debe abordarse desde la salud pública”.

El catamarqueño Dalmacio Mera (PJ), que preside la comisión de Asuntos Constitucionales, basó su oposición a la iniciativa al remarcar que “hay vida desde la concepción” y además se remitió a la Constitución Nacional, a los Derechos del Niño y a fallos judiciales, algunos de ellos de la Corte Suprema, que coinciden en esa materia. Sostuvo que si saliera la sanción de la ley “no le estaríamos resolviendo el problema a nadie, nos estaríamos sacando el problema de encima”.

La senadora Cristina López Valverde (San Juan – PJ) expresó que su voto «es negativo” y que también “la sociedad a quien yo represento hoy está en contra de la despenalización del aborto: lo indican las encuestas pero también la Legislatura de mi provincia”. Del mismo modo, subrayó que “tenemos una legislación que respeta y protege la vida del ser humano desde la concepción” al tiempo que apeló a la “responsabilidad social y ética” y puso de relieve que “se necesitan políticas activas y de largo plazo por parte del Estado”.

Le siguió su par María Belén Tapia (Santa Cruz – UCR), quien anticipó: “votaré de manera negativa a este proyecto, a la legalización de lo que considero que es una tragedia”, poniendo de relieve el “aspecto psicológico” en la mujer y  los “daños físicos y mentales en los otros hijos que tiene esa mujer y en los hombres que participaron en esa decisión”. En ese sentido,  resumió “no veo nada más lejano del empoderamiento de las mujeres que este proyecto”. “La libertad es uno de los derechos más importantes pero el primero siempre será la vida”, agregó.

Por su parte, el cordobés Carlos Caserio (PJ) detalló que “creeemos que la ley es una gran necesidad para la Argentina de hoy” y  que “los cambios que proponemos es que los abortos se puedan hacer hasta la semana doce, y que después sea punible” explicando que así es en la mayoría de los países donde ya se ha despenalizado. “Si hoy no sale esta ley no cambia nada y miles de mujeres quedan desprotegidas”, evaluó para luego reflexionar que esto “no debería pasar, pero pasa” y que “la mujer de hoy no es la mujer de hace cincuenta años: la mujer está luchando por sus derechos para estar a la par del hombre”.

A continuación, el senador Pedro Braillard Poccard (Corrientes – PRO) afirmó que “la persona que está por nacer merece todo el apoyo que una sociedad le pueda dar”, al tiempo que alertó sobre la inconstitucionalidad del proyecto y reseñó que dado que “algunos piensan que la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo es la solución y otro sector importantísimo de la sociedad piensa que esa no es la salida; Sentémonos a ver cuál es la mejor forma posible, respetando nuestras creencias y convicciones”. “Creo que tenemos un largo camino por recorrer en materia de salud, prevención y educación para la salud”, concluyó.

El senador por Neuquén Marcelo Fuentes (Frente para la Victoria) se pronunció a favor de la iniciativa y dijo que “pretender hablar de la autonomía sexual de las mujeres y su posibilidad de interrumpir voluntariamente sus embarazos, haciendo referencia a textos constitucionales y códigos civiles es equiparable a imaginarse un debate en Sudáfrica de Mandela discutiendo la legalidad del Apartheid o del sistema de discriminación racial, en el marco de la Constitución sudafricana”. Consideró que “toda discriminación tiene que ver con la sexualidad” y que «estamos discutiendo que traemos 2 mil años de atraso en torno al reconocimiento de la igualdad de la mujer y el control de la autonomía de su cuerpo; poder determinar en qué momento quiere ser madre y en qué momento no». Concluyó su discurso señalando que “se ha puesto en marcha un proceso de movilización que es imparable y tarde o temprano va a ser ley”.

El siguiente orador fue el senador por Salta Juan Carlos Romero (Justicialista 8 de Octubre). Inició su discurso recordando que “hace días he expresado el rechazo a este texto remitido por Diputados”. Consideró un fracaso de las fuerzas políticas el no haber llegado a un punto de encuentro. Concluyó diciendo que “hoy no tendremos ley, esta no será la adecuada, no hay consenso. Pero el respeto, la dignidad de la mujer y la no criminalización deben ser temas que debemos abordar con consensos”. Se mostró partidario de analizar el proyecto alternativo del senador santafesino Omar Perotti.

Continuó en el uso de la palabra el senador por Córdoba Ernesto Martínez (Frente PRO). El legislador, autor junto al resto de los parlamentarios cordobeses, Laura Rodríguez Machado y Carlos Caserio, de un dictamen que introducía modificaciones a la media sanción que vino de Diputados, comenzó su discurso señalando que “indudablemente nuestra posición será derrotada pero el avance cultural y legislativo es indetenible”. Afirmó que «lo de la inconstitucionalidad es una fábula». Luego de criticar al estado teocrático de Irán y también al Arzobispo de Buenos Aires Mario Poli, dijo que “este Senado va a confundir pecado con delito”. Criticó el fanatismo que en Córdoba se manifiesta contra los métodos anticonceptivos ya que “no aceptan el DIU, el chip o el preservativo». Cuestionó la campaña difamatoria que en su provincia se realizó en su contra y en contra de los senadores cordobeses, “tildándonos de asesinos y genocidas”. Dijo que “el aborto es un verdadero drama para la sociedad pero fundamentalmente para la mujer y es la más clara expresión que hemos fallado como Estado y como sociedad porque no hemos podido contener a la mujer en situación de desamparo”. Finalizó señalando que “se va a rechazar la media sanción efímeramente, porque mañana o después se va a sancionar”.

Por su parte, el senador por San Juan José Uñac (Justicialista) se pronunció en contra del proyecto. Manifestó su deseo de que “no queden divisiones en la Argentina después de este tema” y consideró que “el aborto es un verdadero drama no solo para la sociedad, sino principalmente para la mujer. Es la más clara expresión de que hemos fallado como Estado y quizás como sociedad, porque no supimos contener a la mujer en situación de desamparo, angustia, desesperanza. Queda a la luz que el sistema de salud y educativo fracasaron porque no supieron dar las soluciones necesarias para acompañar a todas las mujeres. Pero este drama no se soluciona legalizándolo. No creo que el Congreso vaya a fracasar. Va a haber un antes y un después de este debate”. Finalizó diciendo que estaba convencido de que “hay vida a partir de la concepción y ambas vidas son importantes” y que votaba en contra.

La senadora por Córdoba Laura Rodríguez Machado (Cambiemos) se pronunció a favor de la iniciativa en debate. Recordó la participación de su provincia en la Reforma Universitaria en 1918 y en la discusión sobre la educación laica para destacar que su decisión la formulaba con el “mismo compromiso”. Opinó que “en este país con la ausencia del Estado hay que ser muy valiente para que una mujer tome una decisión frente a un embarazo no deseado”. Afirmó: “quiero para las mujeres de mi provincia una salud pública que las contenga, que las acompañe, que les expliquen y que tengan la seguridad de que el Estado no estuvo ausente”. Defendió los diferentes proyectos con modificaciones que ella y los senadores por Córdoba impulsaron y destacó que “el aborto clandestino mata peor”. Finalizó su discurso diciendo que al votar que sí “podré salir a la calle y mirar a los ojos a todas esas mujeres que están afuera”.

El senador por Chubut Alfredo Luenzo (Chubut Somos Todos) se manifestó a favor del proyecto de ley, y destacó que “acá discutimos aborto legal o aborto clandestino”. Puntualizó que hay que “sacar esta criminalización y estigmatización a la mujer” y que “estamos frente a una transformación cultural. Es la revolución de las chicas. En algún momento vamos a tener ley, no tengo dudas». Afirmó que la ley “es una decisión que le va a permitir a las mujeres lograr más dignidad”. Cuestionó a quienes defienden las dos vidas diciendo: “quieren forzar a las mujeres a ser madres. ¿Qué es la mujer? ¿Una incubadora?”. Se preguntó si en un hipotético caso que “los hombres pudieran dar a luz se estaría discutiendo esta ley”. No dudó en reconocer que se está frente a “rasgos de una sociedad patriarcal”. Finalizó sosteniendo: “Mi voto será a favor de una ley, no será hoy, será mañana, será pasado pero será ley”.

 

 

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