El presidente Mauricio Macri hoy anunció, además de un plan de desarrollo del yacimiento de Vaca Muerta, un acuerdo entre el Sindicato de Petróleo y Gas Privado y el Sindicato de Jerárquicos. Dicho pacto trae aparejado la redacción de un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo para los gremios que operan en la provincia de Neuquén.
Esto es clave para el Gobierno ya que considera que la reducción del costo laboral en la actividad petrolera facilitará el ingreso de inversiones extranjeras y el desarrollo de los recursos, especialmente los gasíferos, que se encuentran en yacimientos de «shale» y «tight» gas.
Las modificaciones no son positivas para los trabajadores del sector: la reforma del Convenio precarizará las condiciones de sus tareas y reducirá radicalmente ingresos y salarios. Sin embargo, los sindicatos encabezados por Pereyra y por Arévalo, avalan la reforma laboral alegando la defensa de los puestos de trabajo en el marco de la conciliación obligatoria cediendo a las presiones de las operadoras como YPF-Chevron o Pan American Energy para bajarles las condiciones salariales a los empleados y reduciendo drásticamente sus salarios.
Algunos de los cambios para los trabajadores son:
- Eliminación de las horas taxi por las cuales la jornada laboral se consideraba iniciada cuando el trabajador salía de su domicilio. Según las compañías, esta medida permitirá el «equilibrio» de los salarios en el sector petrolero.
- Redefinición de la cantidad de operarios por pozo (menos), porque según las petroleras se puede aprovechar ya el aprendizaje de los años anteriores en las nuevas tecnologías.
- Establecimiento de una jornada laboral de 8 horas para operación y mantenimiento de pozos, de lunes a viernes, reemplazando la actual que incluía fines de semana y feriados con salario por lo menos duplicado y eliminando las horas extra.
- Incorporación de tareas nocturnas como montaje, desmontaje y acondicionamiento utilizando luz artificial con lo que se pretende evitar tiempos muertos.
- Fuerte reducción de las llamadas horas viento, incluyéndose que la operación a nivel de superficie continuará normalmente, sea cual fuere la velocidad del viento, y en altura se suspenderá al superarse una velocidad de 60 kilómetros por hora.
En las firmas petroleras se afirma que estas medidas de reducción del costo laboral darán «sustentabilidad» al negocio y no se descarta que se avance con cambios parecidos en las áreas tradicionales a medida que se vaya alineando el precio interno del petróleo con el internacional, lo que se estima ocurriría entre junio y julio. Para entonces quedaría definitivamente eliminada la diferencia de valor entre el barril criollo (más alto) y el importado (más bajo).