A menos de un mes del inicio de clases, programado para el 5 de marzo, finalmente los docentes bonaerenses fueron convocados por las autoridades provinciales para la primera mesa de negociación paritaria del año. La reunión será el próximo jueves 15 y se prevén fuertes tensiones ya que los docentes no están dispuestos a aceptar una propuesta del 15%, que parece ser el techo paritario que maneja el gobierno de María Eugenia Vidal.
Desde el año pasado se vienen produciendo algunos intentos de negociación informales, pero los trabajadores de la educación rechazaron cerrar un acuerdo en noviembre sin conocer la serie de aumentos en tasas y servicios programados para principios de este año. Por instrucciones del Gobierno nacional, la provincia no realizaría ninguna oferta por encima del 15%, con el objetivo no seguir alimentando una dinámica inflacionaria que parece disparada, aunque sí podría ofrecer un premio por presentismo u otro tipo de compensaciones extra. La administración de Vidal tampoco ofrecería una cláusula gatillo, como el año pasado, apostando a convencer a los docentes de que las previsiones inflacionarias oficiales sí se cumplirían este año.
La semana pasada Vidal también anunció una serie de inversiones en educación como forma lateral de contener los reclamos docentes. Se anunció la construcción de 647 aulas nuevas para la última sala del nivel inicial (una inversión de 1.112 millones de pesos para beneficiar a 32.309 alumnos) y el reemplazo de 57 aulas modulares en 17 escuelas (otros 81 millones de pesos de inversión).
Pero no parece que el Frente Gremial Docente -integrado por los gremios Feb, Amet, Sadop, Suteba y Udocba- vaya a aceptar una propuesta paritaria en las primeras rondas de negociación. Mirta Petrocini, secretaria General de la Federación de Educadores Bonaerenses (Feb), anticipó: “El supuesto techo del 15 por ciento, el plus por presentismo y otros anuncios son simplemente cuestiones que ha dejado trascender el gobierno a través de los medios”. También el líder del Sindicato Unificado de Trabajadores de la educación de Buenos Aires (Suteba) Roberto Baradel confirmó que no están dispuestos a aceptar el 15% propuesto ya que lo consideran como una reducción concreta del poder adquisitivo del salario, particularmente en un escenario donde la mayoría de los economistas ya anticipan una inflación anual por arriba del 20%, muy por encima de las previsiones oficiales de 15%.
El 2017 el acuerdo recién se logró en el mes de junio, después de 16 días de paro y numerosos encuentros paritarios frustrados, obteniendo un aumento del 21% con cláusula gatillo, que finalmente luego de confirmarse una inflación anual que superó esa cota, terminó activándose y sumando por lo menos otros tres puntos porcentuales de aumento para los docentes provinciales.